Temporada 2 · Capítulo 3 · 22:53
Abismo
Yusuf intenta evitar la huida de Omar y Maeva, pero no cuenta con una aliada inesperada de la periodista: Karima. Además, Sharif también merodea cerca y amenaza con reforzar la resistencia de Yusuf.
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Sinopsis
Contiene detalles de la trama de este capítulo.
Yusuf intenta evitar la huida de Omar y Maeva, pero no cuenta con una aliada inesperada de la periodista: Karima. Además, Sharif también merodea cerca y amenaza con reforzar la resistencia de Yusuf.
La posibilidad de huir no elimina los obstáculos que rodean a Maeva y Omar. Yusuf intenta impedir su salida, mientras la presencia de Sharif añade otra amenaza al intento de rescate. Frente a ellos, Karima aparece como una aliada inesperada de la periodista y altera el equilibrio entre quienes buscan retenerla y quienes quieren ayudarla. El capítulo concentra la tensión en una salida que depende de apoyos, decisiones y resistencias enfrentadas. Los vínculos familiares vuelven a ocupar un lugar central, ahora dentro de una situación en la que colaborar o impedir la huida tiene consecuencias inmediatas. El título acompaña esa sensación de encontrarse ante un límite: existe una posibilidad de escapar, pero el peligro continúa cerca y ninguna ayuda permite dar el desenlace por asegurado.
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Transcripción parcial
Fragmento de la transcripción automática publicada en iVoox. Puede contener errores; no sustituye al guion original.
Leer la transcripción disponible en iVoox ↗Acababan de salvarme, pero no me importaba.
No podía dejar a papá allí.
Había venido a rescatarme y no quería salir huyendo, dejándole atrás.
Gracias, Karima.
Le contaré a tu nieto que vivió gracias a su abuela.
Mi abuela fue clave en mi vida y me iré de este mundo orgullosa, sabiendo que he ayudado a que te des a mi nieto un futuro mejor.
Eres la única persona que me ha cuidado aquí.
Gracias.
Escuché cómo se acercaba a la finca el vehículo que ya me resultaba familiar.
O te vas ahora o a ti también te matarán.
Tenía que irme de allí o nadie saldría vivo.
Me levanté con la pierna dolorida y busqué a Sultan.
Los sonidos que hacía me guiaron hacia él.
La encontré cerca de allí, resoplando, pero de nuevo de pie, sobre sus cuatro patas.
Palpé su cuerpo con mis manos, buscando la herida.
Y encontré que la bala se había alojado en su grupa, encima de su muslo.
Había sangrado bastante, pero sentía cómo la hemorragia se había detenido.
De pronto, unos pasos rápidos y familiares se acercaron de nuevo a mí.
Me agaché y lo recibí con los brazos abiertos.
Era Cicerone.
Le quité el bozal y comenzó a lamerme la cara y a ladrar de alegría.
No había tiempo para acaricias.
Me volví hacia Sultan y me subí encima de él.
No se quejó y continuamos colina arriba.
Con dificultades, pero al galope.
Cicerone nos seguía de cerca.
¡Arre! ¡Arre! Un mundo salvaje despertaste en mí.
No necesito ver para sentirte latir.
Seré tus ojos.
La historia de la periodista invidente que arriesgó su vida por amor.
Temporada 2. Episodio 3.
Abismo.
Apaga la luz y enciende tus sentidos.
Íbamos a buena velocidad.
Sultan se preparó para el salto y dejó atrás la valla que delimitaba la cinta.
Escuché que también Cicerone la sorteó.
Me sentía enormemente culpable de dejar a mi padre allí.
Era él quien me había salvado.
Pero si me quedaba, no habría valido de nada su sacrificio.
A lo lejos escuchaba la camioneta de Sarif.
Si me descubrían y me daban caza, estaba perdida.
Apremiaba Sultan a ir más rápido golpeándole con mis muslos.
Pero el caballo no daba más de sí y cada vez le oía más fatigado.
Pasamos por delante del coche encendido que dejó mi padre al ralentí.
Enfrente de mí escuché una corriente que emanaba de las profundidades de la tierra.
Imaginé que había un precipicio natural.
Habíamos llegado a donde dijo mi padre.
Dejamos el río a la derecha y exigía el máximo a Sultan.
Cabalgaba mientras escuchaba sufrir a mi caballo.
Pero conseguía dejar cada vez más atrás aquella pesadilla.
Era posible escapar.
Sentía que cada vez hacía más calor.
Poco a poco percibía que estaba amaneciendo.
Llevaba más de cinco minutos al galope y confiaba en encontrarme con Sebastián pronto.
No pensaba en otra cosa que en seguir adelante.
Cicerone jadeaba detrás de nosotros, a ritmo constante y muy cerca de nuestros pasos.
Mantenía el rumbo, siempre con el río cerca, a mi derecha, como dijo mi padre.
Dependía completamente de la mirada de Sultan.
Escuché como una camioneta se acercaba, a lo lejos.
Pasó lo que más temía que podía suceder.
No tenía duda.
Sarif me había encontrado.
Agarré más fuerte las riendas.
Alenté a Sultan para que fuera más rápido.
Pero no podía forzar más a mi caballo, que cada vez estaba más débil.
Toqué la parte de atrás de su lomo y noté que volvía a brotar la sangre.
Seguía premiando a que aumentara la velocidad.
Lo que al principio era un sonido lejano, se estaba convirtiendo en un ruido cada vez más plausible.
El vehículo de Sarif estaba muy cerca de nosotros, detrás de mi caballo.
Imagino que Karima le dijo que yo acabé con Yusuf.
Así ella podía parecer inocente y salvar su vida.
Si caía en manos de Sarif, todo estaba perdido.
Sultan aumentó el ritmo.
Créditos de la serie
- Guion y dirección
- Alejandro Paniagua
- Producción ejecutiva
- Charlie Arnaiz y Alberto Ortega
- Productora
- Dadá Films & Entertainment
- Voces del reparto principal
- Candela Villarejo (Maeva Nazari), Claudio Serrano y María Pérez
Créditos generales de Seré tus ojos. Consulta el reparto y las participaciones especiales de la producción.
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